TÉ Y LA SALUD

15 de Ago. 2016

En la naturaleza existen muchas variedades de plantas, las cuales han nacido para alimentar animales y al ser humano o hasta la propia tierra, otras son utilizadas solo por ciertos insectos y otras solo para curar.   

Miles de variedades de plantas que han sido utilizadas, están descritas en la historia o mencionadas en leyendas, que son muy difíciles de encontrar en nuestra actualidad, y es por que vivimos una era de desconexión con la naturaleza.

De estas variedades existentes ha sido una la que ha llegado pisando fuerte, y lo ha hecho de tal manera que, independientemente de sus cualidades para sanar, nos regala la oportunidad de recobrar esa conexión perdida. Estamos hablando del té.   

La magnífica planta del té, que tanta historia tiene desde su descubrimiento por el hombre, y tanta historia desconocida desde su nacimiento en la tierra, ha llegado a nuestra época como una planta que cura, que está de moda, que se puede combinar con alimentos, que nos da placer. ¿Pero porqué es tan especial?   

El té es una planta hecha especialmente para todos nosotros, es la planta emperadora de todas las plantas medicinales. De estas miles de variedades de plantas que existen, han nacido por una necesidad ecológica necesaria para ‘alimentar o sustentar’ ese sector dentro de la Naturaleza. 

Muchas de estas plantas también son medicinales, la diferencia es que ellas tienen sus propias reglas y si nosotros nos las seguimos o no les hacemos reverencia, ellas no nos ayudarán. Si lo hacemos bien, ellas nos enseñaran secretos, únicamente si ellas lo desean. A estas plantas se les conoce como enteógenos o ‘plantas dioses’. Un gran ejemplo es la Ayahuasca, que nos enseña los secretos de la vida y la muerte, pero solo si la planta lo desea.   

El té es la planta emperadora de todas las plantas medicinales de la tierra por que acude a curar la mente, cuerpo y alma, siendo una planta adaptogénica. Aunque existe la teoría de que el té cure enfermedades como el cáncer, al principio era utilizado para alinearnos con el Espíritu y la Naturaleza.  

La planta del té es la manifestación de la Naturaleza diciéndonos que nos ama. Fue diseñada para ser humana. Todas las plantas saben que estamos aquí, y está en su interés el mantenernos saludables, ya que al estar así podemos estar en armonía con todo. En la historia grandes ciudades se han construido gracias al té, por ello no existe otra planta que tenga tanta experiencia siendo humana.   

Cada planta en la tierra lleva muchos más tiempo que nosotros, tienen siglos de sabiduría y cada nueva generación nace con los recuerdos de sus antepasados. Si el ser humano destruye la Naturaleza ¿Cómo podemos pedir estar saludables?. Algo que debemos aprender a cuidar por el simple hecho de que nosotros dependemos del planeta y no el planeta de nosotros, pues este solo evolucionará sin el humano cambiando sus condiciones, es por esto que aceptar lo que la tierra nos da es esencial para recobrar la armonía entre nosotros. 

Para estar saludables no solo es curar nuestra enfermedad física o mental, si no también recuperar esa conexión, despertar y alinearnos con la gran Verdad, la Naturaleza, la Tierra y con nosotros mismos. Y tomar té es una puerta al espacio necesario para concientizar esto.   


Fragmentos recogidos del libro ‘Medicina y té’  

¡Feliz té!   

Ankori.-

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