EQUILIBRIO CON TÉ

05 de Dic. 2016

La vida en nuestra actualidad puede llegar a ser un poco complicada, nos sometemos a horarios que ocupan la mayor parte de nuestro tiempo y ha creado una distracción jamás descrita. 

Gracias a toda la tecnología que se ha ‘creado’ hemos llegado a romper barreras que antes eran difícil de imaginar, sin embargo, nuestro ritmo de vida se ha acelerado al punto que queremos todo a una velocidad cercana a la de la luz. 

Involuntariamente hemos creado jornadas de trabajo que prácticamente duran 24hrs. Incluso cuando ya estamos en cama seguimos conectados leyendo emails o redes sociales, y al despertar lo primero que hacemos es revisar emails y redes sociales, sin antes darnos cuenta que hemos despertado, creando un estrés innecesario sin antes concientizar que, en realidad, hemos despertado.

El ser humano, y me atrevería a decir que toda la naturaleza, no está hecha para vivir a tal velocidad auto-destructiva, donde el día y la noche son prácticamente lo mismo. Quisiera pensar que una de las lecciones más grandes que el té brinda, es la sabiduría de saber que todo en esta vida está lleno de equilibrio. 

Todo en nuestro planeta tiene un balance natural, un equilibrio que el ser humano ha olvidado que existe pero que no necesariamente esta extinto. 

Necesitamos calmarnos, relajarnos, ir más despacio; necesitamos encontrar ese balance que nos entregue armonía y que sea una parte esencial para nuestra vida. Nuestro objetivo humano es el entender nuestra vida, nuestra existencia y buscar el mejor camino para encontrarla. Tenemos que encontrar ese balance entre la salud y la relajación, entre lo artificial y lo natural.

En el té encontramos balance entre la cantidad de té por tetera y la temperatura del agua o en los tiempos de infusión. Tenemos que recordar ser como el fuego lento que calienta la tetera, como el agua que cae de la tetera, como la sensación cálida del licor del té que baja por la garganta y calienta nuestro corazón. 

Tenemos que darnos cuenta y concentrarnos en lo que realmente importa, e ir desechando lo que te quite energía, apego, sea ‘bueno’ o ‘malo’ – y poco a poco respirar, respirar lentamente mientras nos concentramos, mientras preparamos nuestro té, mientras nos vamos a dormir, o cuando tengamos que despertar. 


¿Alguna otra forma de encontrar equilibrio? 


¡Feliz té! 


 Ankori.-

Ver más posts